sábado, 20 de febrero de 2010

EN FEBRERO EL SOL YA CALIENTA

...cuando sale...
Mi sueño de esta noche:
Un perro llega hasta mi antigua habitación. Lo espero para acariciarlo. Mimoso, se voltea para que le frote la barriga; como está algo sucia, con restos caramelizados enredados en el pelaje, me lo llevo a la bañera. Allí, en el baño, hay dos niños. Una parejita. Diminutos, pequeños juguetes, que se zambullen en el agua, en una bañera inmensa para ellos, surcada por otros juguetes y por oleajes espumosos. Yo vigilo su travesía y los izo a la superficie si se han hundido un instante.
En el centro comercial me aparto y me miro en el espejo. Me suelto el pelo. Mi cabellera es tupida y voluminosa, similar a esas pelucas grandes de los disfraces, que he visto en Carnaval. Me lo dejaré así, largo, sin domeñar. Cuando salgo al exterior me doy cuenta de que estoy en Estados Unidos. Hay poca gente. La mayoría habla en español. Camino al lado de un hombre que ha dicho unas palabras en español y que se dedica a abrir y robar coches, de la manera más natural del mundo. Simpatizamos. Tal vez me divierta, después de todo, con el ladrón de coches y mi pelo largo, en los Estados Unidos.

No hay comentarios: